Así se deduce de un experimento coordinado por científicos de la
Universidad de Aberdeen (Escocia) y la Universidad McMaster (Canadá) en
el que se pidió a un grupo de 45 mujeres que observaran las imágenes de
diferentes objetos mientras escuchaban su nombre con distintas voces,
masculinas y femeninas, graves y agudas, modificadas con un programa de
ordenador. Al pedirles que, a continuación, recordaran lo aprendido, los
científicos comprobaron que las palabras pronunciadas por voces graves y masculinas se habían grabado mejor en su memoria. Según concluyen los autores en un artículo publicado en la última edición de la revista Memory & Cognition, los resultados se deben a que...
